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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://labiznaga.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Akelarre</title><description>Este blog est&#xE1; creado para compartirlo con todas ustedes, en un esfuerzo por transmitir el legado de herramientas y sabidur&#xED;a que me fueron dados por otras mujeres increibles y hermosas que encontr&#xE9;. La sabidur&#xED;a que liberar&#xE1; a las mujeres s&#xF3;lo se puede transmitir de una mujer a otra...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Besos Polli...</description><link>https://labiznaga.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title/><link>https://labiznaga.blogia.com/2008/021304.php</link><guid isPermaLink="true">https://labiznaga.blogia.com/2008/021304.php</guid><description><![CDATA[http://www.clubcultura.com/clubliteratura/clubescritores/allende/novelas_eva.htm]]></description><pubDate>Wed, 13 Feb 2008 16:37:00 +0000</pubDate></item><item><title>Eva Luna</title><link>https://labiznaga.blogia.com/2008/021303-eva-luna.php</link><guid isPermaLink="true">https://labiznaga.blogia.com/2008/021303-eva-luna.php</guid><description><![CDATA[<p>Por Isabel Allende,</p><p>&nbsp;Resumen:                              Escrita a la manera de una novela picaresca, la vida                              de la ni&ntilde;a Eva Luna, a veces tr&aacute;gica, a veces c&oacute;mica,                              es una historia pre&ntilde;ada de otras historias encarnadas                              en una sucesi&oacute;n de personajes tiernos (un embalsamador                              de cad&aacute;veres), inquietantes (una mujer que sobrevive                              a su propia decapitaci&oacute;n) o grotescos (una mujer con                              cuerpo de hombre). Pero sobre todo es un apasionante                              despliegue de imaginaci&oacute;n y capacidad narrativa.&nbsp; <br /></p>]]></description><pubDate>Wed, 13 Feb 2008 16:36:00 +0000</pubDate></item><item><title>LITERATURA FEMEMINA</title><link>https://labiznaga.blogia.com/2008/021302-literatura-fememina.php</link><guid isPermaLink="true">https://labiznaga.blogia.com/2008/021302-literatura-fememina.php</guid><description><![CDATA[<p>Mercedes Arriaga Flores&nbsp;</p><p>&nbsp;Una de las cuestiones recurrentes en los &uacute;ltimos debates culturales es si existe una &ldquo;literatura femenina&rdquo; diferente de la masculina, interrogante al que se une otro doblemente inevitable que se pregunta si existe en la literatura una tradici&oacute;n de escritura femenina, y en el caso que exista, por qu&eacute; no se refleja en los manuales de literatura.<br /><br />Mercedes Arriaga Fl&oacute;rez, de la Universidad de Sevilla, reflexiona sobre estas importantes cuestiones, que dividen en muchos casos a las personas que investigan en este hecho literario:<br /><br />Para empezar por la primera cuesti&oacute;n a la que pocos cr&iacute;ticos y cr&iacute;ticas desean responder de forma clara, porque tanto una negativa como su contrario son igualmente comprometedoras, hay que decir que algunos parten de la afirmaci&oacute;n de que no existe literatura de hombres o de mujeres, sino s&oacute;lo buena o mala literatura, aunque se detienen ah&iacute; sin entrar en la cuesti&oacute;n de qui&eacute;n, con qu&eacute; criterios, o en qu&eacute; circunstancias hist&oacute;ricas o pol&iacute;ticas, se decide lo que es &ldquo;bueno&rdquo; o &ldquo;malo&rdquo; en literatura.<br /><br />Si se hicieran estas preguntas, con la respuesta se podr&iacute;a explicar la hegemon&iacute;a de algunos autores con respecto a otros en algunos periodos hist&oacute;ricos, el predominio internacional de una literatura sobre otra, y el olvido por parte del p&uacute;blico de autores que en una coyuntura pol&iacute;tico-social determinada fueron aclamados. La canonizaci&oacute;n en literatura es un procedimiento sumario y selectivo que responde a criterios culturales y posiciones ideol&oacute;gicas, (por no hablar de los intereses), de los canonizadores, que logran tramandar &ldquo;su&rdquo; concepci&oacute;n de la literatura. Por desgracia, como se sabe, nuestro mundo moderno y democr&aacute;tico no ha podido acabar con este control, que si en tiempos pasados se hac&iacute;a con criterios est&eacute;ticos, pol&iacute;ticos, religiosos, etc., ahora responde casi exclusivamente a exigencias del mercado editorial, y a niveles de audiencia. <br /><br />Hay una cuesti&oacute;n terminol&oacute;gica, y es que con la etiqueta &ldquo;escritura femenina&rdquo; se designa tanto la literatura escrita por mujeres como la literatura de contenido &ldquo;femenino&rdquo;, es decir, que se centra en la experiencia de ser mujer en el mundo con todos sus matices biol&oacute;gicos y contextos situacionales, pero con la salvedad de circunscribir el &ldquo;mundo femenino&rdquo; casi exclusivamente a su acepci&oacute;n m&aacute;s tradicional, con lo cual, muchas escritoras que proponen modelos y espacios femeninos nuevos, tampoco se identifican con esta denominaci&oacute;n.<br /><br />Existe una &ldquo;literatura femenina&rdquo; y una &ldquo;literatura masculina&rdquo; por lo que se refiere, no a los autores/as que la practican, sino a sus contenidos. Si partimos de lo femenino y lo masculino en t&eacute;rminos de construcci&oacute;n social, tendremos que reconocer en la literatura uno de los espacios donde estas construcciones y sus estereotipos se forjan y se reproducen (tambi&eacute;n se subvierten, afortunadamente), junto con modelos de comportamiento y esquemas ideol&oacute;gicos que los refuerzan.<br /><br />Nadie ignora que ha existido desde siempre, tambi&eacute;n una literatura escrita &ldquo;para&rdquo; mujeres, que en principio revest&iacute;a car&aacute;cter preceptivo (libros de comportamiento, tratados morales, etc.), y que con el paso de los siglos se convirti&oacute; en novela rosa, folletines y otras obras, donde lo femenino (tambi&eacute;n lo masculino, pero los hombres leen mucho menos este tipo de textos) sigue encorsetado en esquemas tradicionales. Esta literatura escrita para mujeres no siempre tiene una autora detr&aacute;s, muchos autores, que cuentan con un numeroso p&uacute;blico femenino que los sigue y compran sus libros, la practican.<br /><br />La literatura &ldquo;femenina&rdquo; no es exclusiva de las escritoras, del mismo modo que la literatura &ldquo;masculina&rdquo; ha sido, y es, practicada por muchas autoras. Ahora bien que la literatura de contenido femenino no goza del mismo prestigio que su antagonista, es algo evidente, consecuencia de una tradici&oacute;n social, pol&iacute;tica, religiosa y cultural que sobrevalora lo masculino e infravalora lo femenino.<br /><br />Benedetto Croce dec&iacute;a con admiraci&oacute;n de Mar&iacute;a Giuseppina Guacci, escritora italiana del siglo XIX, que &ldquo;en ella no percib&iacute;s la mujer&rdquo; (Morandini, 1997,). Para no encontrarse con la desaprobaci&oacute;n de la cr&iacute;tica y con el desprecio social, muchas autoras escriben deliberadamente &ldquo;como si no fueran mujeres&rdquo;. Es el caso de Natalia Ginzburg, narradora y periodista contempor&aacute;nea, que en la introducci&oacute;n de una de sus obras explica las dificultades que ha tenido que afrontar para escribir sus novelas, entre ellas, la de ser una mujer, y por lo tanto, de correr el riesgo de resultar &ldquo;pegadiza y sentimental&rdquo; (Ginzburg, 1993,), defectos que le parec&iacute;an odiosos y t&iacute;picamente femeninos.<br /><br />Natalia Ginzburg deseba &ldquo;escribir como un hombre&rdquo;), y por ese motivo escoge, en su primera etapa, una forma de escritura intencionalmente impersonal y alejada, evitando toda referencia autobiogr&aacute;fica. Despu&eacute;s de las primeras obras, la escritora se da cuenta que el mundo que describe no le pertenece y sus personajes no nacen de ella. A partir de ese momento el uso de la primera persona, el recurso de la memoria y el sentimiento se convierten en constantes de sus novelas: &ldquo;Y desde entonces siempre, desde que us&eacute; la primera persona, me d&iacute; cuenta que yo misma, sin ser llamada, ni solicitada, me filtraba en mi escritura&rdquo; (Ginzburg, 1993).<br /><br />Tampoco la literatura feminista, que denuncia las desigualdades e ilustra la lucha de la mujer por ver reconocidos, primero su dignidad y despu&eacute;s sus derechos, ha sido practicada s&oacute;lo por mujeres. Ya en el Renacimiento italiano existen una serie de tratadistas (Cortegiano con sus Di&aacute;logos, Lando con las Forciane disputationes, Speroni con Dignidad de las mujeres, Gelli con Circe, Stefano Guazzo con Honor de las mujeres), que rechazan el concepto de la inferioridad moral de la mujer, al tiempo que defienden la dignitas mulieris. En Espa&ntilde;a Luis Vives y Fray Luis de Le&oacute;n se insertan tambi&eacute;n en esta l&iacute;nea, aunque con un car&aacute;cter marcadamente pedag&oacute;gico.<br /><br />Las diferencias entre &ldquo;literatura masculina&rdquo; y &ldquo;literatura masculina&rdquo;, m&aacute;s que estar relacionadas con el sexo/g&eacute;nero de sus autores y autoras lo est&aacute;n con la adopci&oacute;n de una posici&oacute;n hegem&oacute;nica o marginal, tradicional o innovadora, con la elecci&oacute;n de temas que pertenecen al &aacute;mbito p&uacute;blico o al privado, con la identificaci&oacute;n o la subversi&oacute;n de los roles y los modelos culturales. Es lo que paralelamente Jonathan Culler sostiene a prop&oacute;sito de las posiciones que el lector o lectora pueden adoptar ante el texto, que puede asimilar contenidos m&aacute;s o menos femeninos o masculinos, independientemente del hecho se ser hombre o mujer (Culler, 1982).<br /><br />La idea central, tanto de los &ldquo;deconstruccionistas&rdquo; como de la cr&iacute;tica postfeminista, es que autor y lector no son sujetos neutros, universales, te&oacute;ricos, sino sujetos encarnados y sexuados. Como se&ntilde;ala Patrizia Violi &ldquo;la diferencia sexual constituye una dimensi&oacute;n fundamental de nuestro experiencia y de nuestra vida, y no existe ninguna actividad que no est&eacute; en cierto modo marcada, se&ntilde;alada, o afectada por esa diferencia&rdquo; (Violi, 1991).&nbsp; Es as&iacute; como un gran n&uacute;mero de cr&iacute;ticas literarias opina que el g&eacute;nero, como preferencia textual, remite a la relaci&oacute;n que un determinado/a escritor/a mantiene con el modelo cultural dominante de la identidad femenina o masculina, y en este sentido, diferentes sectores de los women studies, han afrontado el tema del g&eacute;nero que se inscribe en el texto.<br /><br />Pasemos ahora a la cuesti&oacute;n de la tradici&oacute;n. Como se&ntilde;ala Marina Zancan, la tradici&oacute;n literaria canonizada es la &ldquo;historia de un pensamiento masculino&rdquo;, no s&oacute;lo por la ausencia de escritoras, sino tambi&eacute;n porque esa tradici&oacute;n ha codificado lo femenino a trav&eacute;s de temas, estilos y escala de valores&nbsp; (Zancan, 1998). Esta circunstancia no ha impedido que las mujeres practiquen la escritura en todas las &eacute;pocas, pero sin conquistar el t&iacute;tulo de &ldquo;escritoras&rdquo; que s&oacute;lo conseguir&aacute;n, con grandes dificultades y no pocas oposiciones, a finales del siglo XIX y principios del XX.<br /><br />Las escrituras de las mujeres se desarrollar&aacute;n en el &aacute;mbito de lo privado durante siglos (cartas, diarios, cuadernos de apuntes, libros de familia), teniendo una repercusi&oacute;n escasa en la tradici&oacute;n cultural que, muchas veces a lo largo de la historia se ha mostrado reacia a aceptar los productos culturales que salieran de la pluma de una mujer.<br /><br />Este es el caso de la cr&iacute;tica consagrada en Italia, que considera a las escritoras como casos aislado, y a&uacute;n reconociendo el peso de algunos nombres de mujer, tienden a no atribuir ning&uacute;n peso a los g&eacute;neros literarios en los que &eacute;stas predominan. Por otro lado la labor, a&uacute;n incompleta, de numerosas cr&iacute;ticas ha demostrado que no s&oacute;lo existe una tradici&oacute;n femenina de escritura creativa, sino tambi&eacute;n ensay&iacute;stica y erudita, en la que figuran escritoras desconocidas en los libros de textos, y una cierta continuidad en los recursos de escritura.<br /><br />La crisis del papel del intelectual y la presencia de un p&uacute;blico popular, en el que abundan tambi&eacute;n las mujeres, son las principales causas&nbsp; de la irrupci&oacute;n masiva de las escritoras en tres campos importantes de la literatura: como autoras de libros para ni&ntilde;os, traductoras de autores extranjeros y, por &uacute;ltimo,&nbsp; como cr&iacute;ticas de textos de escritoras del pasado.<br /><br />A prop&oacute;sito de la historia de la literatura escrita por mujeres hay tres rasgos rese&ntilde;ables:<br /><br />1. La falta de atenci&oacute;n por parte de la critica.<br /><br />2. La falta de transmisi&oacute;n de los textos femeninos.<br /><br />3. La dificultad de las escritoras para afirmarse como tales.<br /><br />La presencia real de numerosas escritoras dentro del panorama literario de los diferentes siglos, respaldada por el &eacute;xito de p&uacute;blico de algunas obras y por el reconocimiento de premios literarios prestigiosos sobre todo en el siglo XX, no se corresponde con el espacio que se les asigna en historias de la literatura, libros de texto, antolog&iacute;as y repertorios bio-bibliogr&aacute;ficos. En las&nbsp; diferentes historias de la literatura las autoras aparecen descontextualizadas, presentadas como casos excepcionales, fuera de las corrientes y movimientos literarios.<br /><br />Una historia de la literatura que incluya a las escritoras no debiera plantearse en t&eacute;rminos de sexo-g&eacute;nero, sino como un problema de cultura silenciada. La cultura femenina, perteneciente a un grupo de poblaci&oacute;n fuera del poder a causa de su sexo, es una cultura subalterna, que ha dialogado, pero tambi&eacute;n polemizado, con la cultura dominante. Las escritoras son las primeras que han entendido y practicado lo que ahora se llama interculturalidad, porque han tenido que manejarse con dos c&oacute;digos, dos lenguajes y dos mundos diferentes que separaban lo privado de lo p&uacute;blico, la vida del arte, la tradici&oacute;n oral de la escrita.<br /><br />Como las escritoras han sido estudiadas como casos aislados, faltan todav&iacute;a estudios que las integren en el tejido cultural de cada &eacute;poca. Esta operaci&oacute;n permitir&aacute; descubrir que las escritoras jugaron un importante papel desde las cortes, salones y reuniones literarias desde el Renacimiento hasta nuestro siglo.<br /><br />Queda, adem&aacute;s, por estudiar la incidencia de la creaci&oacute;n femenina en la cultura oficial. Se suele olvidar que algunos g&eacute;neros literarios creados por escritoras, luego han entrado a formar parte del tejido de la literatura consagrada. Pero tambi&eacute;n se olvida en la historia de la intertextualidad que algunos g&eacute;neros de discurso, met&aacute;foras, im&aacute;genes e ideas de gran repercusi&oacute;n tambi&eacute;n han sido inventadas por mujeres. En la literatura italiana el ejemplo m&aacute;s relevante es el de Christine de Pizan, que con su obra La ciudad de las damas, ya en el siglo XV, formul&oacute; la hip&oacute;tesis de la ciudad como espacio &uacute;topico. Idea que despu&eacute;s replantear&aacute; Campanella con La ciudad del sol, y que llegar&aacute; a nuestro siglo de la mano de Las ciudades invisibles de Italo Calvino.<br /><br /></p>]]></description><pubDate>Wed, 13 Feb 2008 16:32:00 +0000</pubDate></item><item><title>Calendario Lunar de Febrero 2008</title><link>https://labiznaga.blogia.com/2008/021301-calendario-lunar-de-febrero-2008.php</link><guid isPermaLink="true">https://labiznaga.blogia.com/2008/021301-calendario-lunar-de-febrero-2008.php</guid><description><![CDATA[]]></description><pubDate>Wed, 13 Feb 2008 15:59:00 +0000</pubDate></item><item><title>Donde no hay docotor para mujeres</title><link>https://labiznaga.blogia.com/2007/071002-donde-no-hay-docotor-para-mujeres.php</link><guid isPermaLink="true">https://labiznaga.blogia.com/2007/071002-donde-no-hay-docotor-para-mujeres.php</guid><description><![CDATA[<span class="a"><br /> </span>]]></description><pubDate>Tue, 10 Jul 2007 13:18:00 +0000</pubDate></item><item><title>Un poco de historia para empezar....</title><link>https://labiznaga.blogia.com/2007/071001-un-poco-de-historia-para-empezar-.php</link><guid isPermaLink="true">https://labiznaga.blogia.com/2007/071001-un-poco-de-historia-para-empezar-.php</guid><description><![CDATA[Son muchas las leyendas y las historias que se cuentan sobre las brujas... verrugas horribles, escobas voladoras, gatos negros que las rondan... hasta oscuros pactos con el Diablo!!<br /><br />Se las asocia muy a menudo con maldad y con oscuridad, bruja-actual.&nbsp; Tal vez porque se las sabe amigas de la luna y de la noche, y lo maligno siempre se ha contrapuesto a la luz, a lo luminoso. Quiz&aacute; solo fueron mujeres que no adoraron a m&aacute;s dios que la noche o la madre Tierra (qui&eacute;n mejor que ellas conoc&iacute;a las propiedades ocultas de las plantas, regalo de la naturaleza a quien supiera entenderlo?). Y quiz&aacute;s ese paganismo tuvo un precio demasiado alto para muchas...<br /><br />En las sociedades primitivas, la agricultura y la recolecci&oacute;n era terreno de las mujeres. Mientras los hombres sal&iacute;an a cazar, las mujeres aprendieron, primero, a elegir, de entre los que la naturaleza les ofrec&iacute;a, los alimentos aptos de los que no lo eran. M&aacute;s tarde, aprender&iacute;an que eran capaces de "dominar" este proceso de alg&uacute;n modo, y hac&iacute;an crecer alimentos por s&iacute; mismas. Esto requer&iacute;a una mayor observaci&oacute;n de la tierra, de los fen&oacute;menos naturales, del clima, las estaciones... un mayor contacto con su entorno (y esto lo seguimos observando en las mujeres a las que luego se llam&oacute; brujas).<br /><br />Tambi&eacute;n, en muchas sociedades antiguas, ha habido cierto temor a la mujer, sobre todo por la incomprensi&oacute;n de algunas de sus capacidades. La mujer engendra vida (por supuesto, tarea imposible sin un hombre) y este mecanismo por el que un beb&eacute; nac&iacute;a del cuerpo de la mujer result&oacute; incomprensible mucho tiempo... y ya se sabe que lo desconocido suele ser amigo del miedo.<br /><br />&nbsp;<br /><br />Las supuestas brujas fueron perseguidas durante largo tiempo, muchas veces por miedo, otras siendo utilizadas como cabezas de turco, y en algunos momentos de crisis acusar al vecino de brujer&iacute;a lleg&oacute; a ser una forma r&aacute;pida y eficaz de librarse de &eacute;l.<br /><br />Ya Carlomagno (siglo VIII) orden&oacute; la muerte para quienes provocaban tempestades que estropeaban las cosechas, hac&iacute;an est&eacute;ril al ganado o causaban enfermedades a otras personas. El c&oacute;mo se probaban estas acusaciones no parece muy "cient&iacute;fico".<br /><br />Documentos religiosos anteriores lo que condenaban era creer en brujer&iacute;a, y Bruja ofreci&eacute;ndose en un altar al Demonio encomendaban a los sacerdotes la misi&oacute;n de velar por que sus feligreses no cayeran en las ilusiones de Sat&aacute;n, que era quien les hac&iacute;a ver esos fen&oacute;menos inexplicables (como creerse capaces de volar a lomos de bestias salvajes o ver tal cosa). Esto se recoge en el Canon de Episcopi, que parece ser del Concilio de Ancyra, siglo IV. Sin embargo, siglos m&aacute;s tarde, los inquisidores optan por obviar el contenido del Canon, aduciendo que hab&iacute;a surgido una nueva secta de verdaderos adoradores de Sat&aacute;n a la que hab&iacute;a que combatir. Describ&iacute;an los encuentros nocturnos en los que se aparec&iacute;a el Diablo en forma de cabra y se llevaban a cabo rituales demon&iacute;acos. Llamaban a perseguir a las brujas por herejes y para darles el oportuno castigo. Est&aacute;bamos a mediados del siglo XV.<br /><br />Miedo real o ficticio? Manipulado o espont&aacute;neo? Lo que sabemos es que Europa era asolada por frecuentes epidemias de peste, lo que la situaba en una gran crisis colectiva... la gente asustada suele necesitar un culpable, y suele ser tambi&eacute;n f&aacute;cil de manipular...<br /><br />En 1484 el Papa Inocencio VIII promulga una bula, la Summis desiderantes, en una especie de declaraci&oacute;n de guerra abierta contra las brujas, que instigadas por el Maligno, Enemigo de la Humanidad, asesinaban a ni&ntilde;os en el vientre de la madre y se daban a los excesos... Probablemente la menci&oacute;n a las muertes de ni&ntilde;os se refiera a que, debido a los conocimientos que sol&iacute;an tener una parte de las mujeres sobre hierbas y al mejor conocimiento del cuerpo femenino, ellas eran las que practicaban los abortos cuando se daban. Y en cuanto a los Bruja peque&ntilde;a excesos... bien, para la mentalidad de la &eacute;poca, el que un grupo de mujeres se reuniera por las noches para charlar, bailar bajo la luna sin pudor (se cuenta que muchas veces bailaban desnudas) y en fin, divertirse en una especie de comunidad femenina, no deb&iacute;a ser f&aacute;cil de entender. Y lo que no entendemos o no compartimos lo situamos muy r&aacute;pidamente en la frontera de excesivo, y entrando en temas religiosos, se tacha de inmoral o pecaminoso. Tal vez manten&iacute;an adem&aacute;s contactos sexuales entre ellas, tal vez las alusiones al macho cabr&iacute;o que aparec&iacute;a sean referencias a varones que las acompa&ntilde;aban a veces...<br /><br />A partir de ese momento, se designa a los dominicos Kramer y Sprenger como inquisidores encargados de perseguir estas "depravaciones". Estos ser&iacute;an los autores del Maellus maleficarum o Martillo de las mal&eacute;ficas (1486). Se abr&iacute;a la veda para la persecuci&oacute;n con todas sus consecuencias, pudiendo recurrir sin problemas a las torturas con tal de lograr confesiones... Aumenta espectacularmente el n&uacute;mero de brujas... y es que ante las brutales torturas, quien m&aacute;s quien menos confesaba lo que le pidieran.<br /><br />No era la primera vez que los te&oacute;ricos pactos con Sat&aacute;n daban pie a persecuciones. Ya en 1232, el Papa Gregorio IX incluy&oacute; este aspecto en sus bulas, acusando a los habitantes de Stedingerland, en Oldemburgo, de pactos con el Maligno que conllevaban toda serie de rituales sexuales con zoofilia incluida, relaciones incestuosas y homosexuales, a las que no dudaba en equiparar y condenar. El desencadenante en este caso fue la negativa de estas gentes a pagar el diezmo al obispo de Bremen... aunque relacionar esto con pactos sat&aacute;nicos parece exagerado...<br /><br />INQUISICI&Oacute;N<br /><br />Los juicios que se llevaban a cabo por brujer&iacute;a distaban mucho de ser ejemplo de justicia. Para la acusaci&oacute;n bastaba la sospecha, no eran necesarias pruebas, no hab&iacute;a opci&oacute;n a defensa y las confesiones o delaciones hechas bajo tortura eran usuales y totalmente v&aacute;lidas. Doncella de Hierro; instrumento de tortura de la Inquisici&oacute;nIncluso si el sospechoso no confesaba despu&eacute;s de ser torturado, esto se interpretaba a veces como un signo m&aacute;s de lo fuerte que era la intervenci&oacute;n del Diablo.<br /><br />Sin embargo, sol&iacute;a darse el caso de que una vez apresada una bruja, aparec&iacute;an muchas m&aacute;s en la zona... la explicaci&oacute;n oficial era que si el Diablo andaba cerca, poseer&iacute;a a cuantas m&aacute;s mejor... pero las acusaciones falsas, una suerte de psicosis colectiva o puede que incluso cierta rebeld&iacute;a ante la injusticia tal vez fueran causas m&aacute;s reales.<br /><br />Algunas voces advirtieron de la poca fiabilidad de los procesos inquisitoriales desde dentro. As&iacute;, Alonso Salazar y Fr&iacute;as, inquisidor que hab&iacute;a tomado parte en el proceso de Logro&ntilde;o de 1610, estableci&oacute; al hacer la revisi&oacute;n del proceso que la mayor&iacute;a de las acusaciones eran falsas, y que no se hab&iacute;a actuado correctamente. Incluso concluy&oacute; que todo hab&iacute;a sido un exceso de imaginaci&oacute;n por parte de unos y de otros, en parte motivada por los sermones de la Iglesia. El jesuita Friedrich von Spee se pronunci&oacute; en un sentido parecido, cuando sin negar la existencia de brujas o de intervenciones sat&aacute;nicas, habl&oacute; de la injusticia que hab&iacute;a comprobado en los procesos inquisitoriales. Y otro punto de vista m&aacute;s fue el que aport&oacute; el humanista Pedro de Valencia, que hablaba de los aquelarres o reuniones de brujas como de fiestas de gente en busca del placer, todo lo m&aacute;s, bacanales, y que explicaba las supuestas visiones m&aacute;gicas como ilusiones, efecto de drogas... negando toda intervenci&oacute;n del Diablo en ellas.<br /><br />&iquest;Cu&aacute;les eran los cr&iacute;menes que supuestamente hab&iacute;an cometido estas personas? En la obra "Demonoman&iacute;a de los brujos" se hace un listado de los mismos entre los que se incluyen renegar de Dios, maldecirlo, rendir homenaje al Demonio, Bruja y Demonio como amantes dedicarle sacrificios, ofrecerle hijos antes de que nazcan, matar ni&ntilde;os para hacer p&oacute;cimas con ellos, comer carne humana, profanar cad&aacute;veres, beber sangre, envenenamientos, maleficios, provocar la esterilidad del ganado o de los pastos, practicar el incesto y tener pr&aacute;cticas sexuales "aberrantes", y el trato carnal con el Diablo. En algunos casos eran acusados adem&aacute;s del crimen de traici&oacute;n al Estado, puesto que supuestamente ten&iacute;an al Demonio como m&aacute;xima autoridad, en vez de a su gobierno.<br /><br />En la pr&aacute;ctica, era tan dif&iacute;cil probar la inocencia de uno que miles de mujeres fueron torturadas, quemadas en hogueras, ahorcadas... muy probablemente por miedo, por rencillas personales con alg&uacute;n vecino, por la psicosis colectiva, por ser "raras", o por tener una mente demasiado abierta para la &eacute;poca que viv&iacute;an, que las hizo sentirse y mostrarse m&aacute;s libres de lo que sus contempor&aacute;neos estaban preparados para aceptar.<br /><br />TRADICIONES<br /><br /><br />Popularmente a las brujas se las asocia con ciertas im&aacute;genes. El t&iacute;pico sombrero negro, edad avanzada, verrugas, gato negro cerca, escoba en la mano, caldero grande al fuego...<br /><br />Sin embargo, otras historias tradicionales de brujas hablan de mujeres incre&iacute;blemente hermosas, con miradas cautivadoras, pero que, o bien en cualquier momento perd&iacute;an esa belleza porque ten&iacute;an capacidad de transformarse, o usaban ese don para aprovecharse de las personas y tenerlas bajo su dominio.<br /><br />Fuente: http://embrujando.iespana.es/embrujando/brujas.htm<br /><br />en este sitio encontrar&aacute;s m&aacute;s informaci&oacute;n e im&aacute;genes ...]]></description><pubDate>Tue, 10 Jul 2007 13:11:00 +0000</pubDate></item><item><title>La mujer ind&#xED;gena</title><link>https://labiznaga.blogia.com/2007/070708-la-mujer-indigena.php</link><guid isPermaLink="true">https://labiznaga.blogia.com/2007/070708-la-mujer-indigena.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">En muchas de las comunidades ind&iacute;genas los valores culturales y las costumbres confieren un papel marginal a las mujeres en la toma de decisiones y en el reparto de los bienes existentes. </p><p align="justify">No participan en las asambleas comunitarias o lo hacen sin voto. No participan en los cargos dentro de la organizaci&oacute;n tradicional y no tienen derecho a la tenencia de la tierra. </p><p align="justify">Sin embargo. Es importante se&ntilde;alar que la mujer ind&iacute;gena constituye el eje de la cohesi&oacute;n familiar, la cual es la base comunitaria. La mujer ind&iacute;gena es un sujeto que ha evolucionado al igual que el resto de la sociedad, para resistir y sobrevivir a los cambios. </p><p align="justify">Seg&uacute;n la Encuesta Nacional de Empleo en Zonas Ind&iacute;genas, realizada en 1997, por el INI y el INEGI exist&iacute;an 460,000 mujeres de 12 a&ntilde;os y m&aacute;s econ&oacute;micamente activas, contra 761,000 econ&oacute;micamente inactivas. </p><p align="justify">De la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena femenina activa, 33% declar&oacute; vivir en uni&oacute;n libre, ser divorciadas, separadas o viudas. </p><p align="justify">Entre la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena femenina no activa, o m&aacute;s bien, econ&oacute;micamente inactiva 34% eran solteras, 48% casadas y 18% en uni&oacute;n libre. </p><p align="justify">Las ramas de actividad m&aacute;s sobresalientes entre la mujer ind&iacute;gena eran agropecuaria en un 47%, comerciantes en un 12%, 8% fabricaban prendas de vestir, 8% m&aacute;s trabajaban en el servicio dom&eacute;stico. </p><p align="justify">En general, las mujeres ind&iacute;genas presentan graves problemas de salud, producto de carencias nutricionales y alta fecundidad. Su vida est&aacute; ligada principalmente al trabajo. Desde ni&ntilde;as son incorporadas a ayudar a sus madres, contraen nupcias en edades muy tempranas - entre los 13 y 16 a&ntilde;os -, y su vida matrimonial se realiza en condiciones precarias, debido a la falta de servicios, lo que provoca que muchas de ellas tengan que caminar largos tramos para proveerse de insumos necesarios que les permitan realizar sus labores. </p><p align="justify">La jornada de trabajo normal para una mujer ind&iacute;gena econ&oacute;micamente inactiva es hasta de 18 horas diarias. La fuerte carga de funciones asignadas socialmente a la mujer ind&iacute;gena les ha permitido una enorme riqueza de conocimientos. Esta constituye la base de las tradiciones de sus pueblos. Hay oficios generados exclusivamente para la mujer: yerberas, parteras, curanderas, rezadoras, sobadoras, artesanas, entre otros. </p><p align="justify">Adem&aacute;s de las actividades productivas y reproductivas, se ha agregado al trabajo de la mujer la promoci&oacute;n del desarrollo comunitario. Ella, la mujer ind&iacute;gena, se ha convertido en la principal gestora que lleva los servicios b&aacute;sicos a las comunidades. Son las que gestionan la escuela, la cl&iacute;nica, el agua, el camino y adem&aacute;s participan en campa&ntilde;as de salud, de reforestaci&oacute;n, de nutrici&oacute;n, todas aquellas que tengan que ver con el bienestar social de sus comunidades. </p><p align="justify">Las mujeres ind&iacute;genas son el pilar fundamental para el desarrollo de las comunidades de los pueblos indios. Su trabajo en la esfera familiar y fuera de esta es el elemento principal para la sobrevivencia y la continuidad de las culturas y sociedades ind&iacute;genas. Sin embargo, esta participaci&oacute;n no se reconoce socialmente como una aportaci&oacute;n del desarrollo. </p><p align="justify">La mujer ind&iacute;gena ha venido participando de manera mas clara en los procesos productivos abriendo espacios en la organizaci&oacute;n, que las han llevado a impulsar proyectos que ayudan a mejorar el nivel de vida de sus familias y sus comunidades. Fundamentalmente su desempe&ntilde;o de realiza en tres &aacute;mbitos. Uno de ellos, es el de la familia; ese trabajo, a pasar de lo arduo, es catalogado como ayuda. En este caso no percibe ingreso alguno ni es tomada en cuenta dentro de los programas de fomento productivo, manejo de agroqu&iacute;micos, asistencia t&eacute;cnica o alguno de los programas que son llevados a cabo por las instituciones. </p><p align="justify">Los proyectos colectivos, trabajados colectivamente en las localidades, son otro &aacute;mbito donde se desempe&ntilde;an las mujeres ind&iacute;genas. Esta forma de participaci&oacute;n colectiva resulta compleja y representa una gran carga de trabajo, debido a que las mujeres asumen la responsabilidad de organizar la producci&oacute;n, proveer las materias primas, los insumos, asegurar el mantenimiento de los instrumentos de trabajo, participar como trabajadoras, comercializar sus productos, administrar los recursos. Todo esto sin dejar de realizar sus labores dom&eacute;sticas y las de la parcela familiar y las comunitarias. </p><p align="justify">Pese a estas desventajas las mujeres ind&iacute;genas se incorporan cada vez m&aacute;s al trabajo productivo. Su presencia es cada vez mayor y reclama el respeto de sus derechos laborales, humanos, ciudadanos y culturales y la posibilidad de acceder a la tierra y a los recursos. Esto se hace cada vez m&aacute;s evidente en la medida en que se fortalecen sus procesos organizativos. </p><p align="justify">La equidad para las mujeres ind&iacute;genas, implica adem&aacute;s del reconocimiento de la diferencia y la desigualdad en el trato de g&eacute;nero la consideraci&oacute;n de las diferencias que se generan por sus condiciones culturales y ling&uuml;&iacute;sticas. Por ello las implicaciones van m&aacute;s all&aacute; de la igualdad de oportunidades. Es necesario establecer verdaderos canales de comunicaci&oacute;n y reconocer y apoyar actividades que les permitan trascender a las visiones monoculturales y penetrar en las visiones y necesidades de la mujer ind&iacute;gena. </p><p align="justify">El derecho a la diferencia en el caso de las comunidades ind&iacute;genas es aun m&aacute;s importante, en este sentido, es necesario llamar la atenci&oacute;n no-solo sobre las condiciones desiguales en que las mujeres y los hombres entran en el terreno p&uacute;blico de la sociedad, sino tambi&eacute;n sobre la percepci&oacute;n monocultural prevaleciente en nuestra sociedad y las importantes barreras dentro de las instituciones, para atender la diversidad cultural. </p><p align="justify">Las mujeres ind&iacute;genas, como todas, est&aacute;n determinadas por las circunstancias sociales en las que se han desarrollado; su lengua, su cultura, la historia de su comunidad y tambi&eacute;n su condici&oacute;n de pobreza han creado estereotipos sociales que se difunden y que se justifican en una l&oacute;gica de discriminaci&oacute;n. </p><p align="justify">La igualdad de g&eacute;nero sobre todo para las mujeres ind&iacute;genas exige la transformaci&oacute;n de las reglas b&aacute;sicas de las jerarqu&iacute;as y de las pr&aacute;cticas de las instituciones y de la sociedad que permitan considerar a las mujeres en cada proyecto y desarrollar acciones espec&iacute;ficas que combatan la desigualdad y la inequidad. </p><p align="justify">Lo anterior es una clara muestra de la situaci&oacute;n tan desigual en que se encuentran las mujeres ind&iacute;genas; adem&aacute;s de enfrentar la marginaci&oacute;n debido a su condici&oacute;n de mujer enfrentan la pobreza y la exclusi&oacute;n cultural y ling&uuml;&iacute;stica en el contexto nacional. Todo ello hace que su participaci&oacute;n social, econ&oacute;mica y pol&iacute;tica, sea aun m&aacute;s dif&iacute;cil que la del resto de las mujeres del pa&iacute;s. </p><p class="style1" align="right">Colaboraci&oacute;n especial del &aacute;rea de Cultura de la delegaci&oacute;n estatal CDI. San Luis Potos&iacute; </p>]]></description><pubDate>Sat, 07 Jul 2007 15:46:00 +0000</pubDate></item><item><title>Comentario de Lena</title><link>https://labiznaga.blogia.com/2007/070707-comentario-de-lena.php</link><guid isPermaLink="true">https://labiznaga.blogia.com/2007/070707-comentario-de-lena.php</guid><description><![CDATA[<div class="textoarticulo">Ocuparnos por tener una menstruaci&oacute;n m&aacute;s natural no solo favorecer&aacute; a nuestra salud. Tambi&eacute;n fortalece la conciencia de respeto con el medio ambiente y una vida m&aacute;s libre y no dependiente-<br />Me encanta seguir descubriendo que en redes solidarias las mujeres nos m&aacute;s sabias.<br />Entonces desde Chiapas hay que tejer la red de interesadas en conseguir, comprar y difundir el Quiper.<br />Hay una lista empezada en labarka@alcanzamos.org para ver si desde E.U. o desde las Europas nos conseguimos un buen pedido colectivo...PROPUESTAS...?<br />Adem&aacute;s estamos empezando un peque&ntilde;o proyecto de manual de salud sexual y menstruaci&oacute;n natural... lo publicaremos en cuanto est&eacute; listo y que rule!!!<br />Arriba nuestra salud!</div>]]></description><pubDate>Sat, 07 Jul 2007 15:42:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
